martes, junio 24, 2008
viernes, junio 20, 2008
Gracias
En primer lugar, muchísimas gracias a todos los que me felicitáis por la publicación del manual. Es vuestro apoyo, siempre, el que me sigue moviendo a escribir.
Muchos me preguntáis cómo conseguirlo, así que os doy la referencia completa: Francisco José Martínez Morán, Curso de iniciación a la escritura poética, Alcalá de Henares, Servicio de Publicaciones de la UAH, 2008. Se puede pedir en cualquier librería por los cauces de distribución habituales.
Por otra parte, quiero agradecer a los amigos que acudieron a la lectura su infinita generosidad, su amistad sincera y, sobre todo, la comprensión mostrada ante las evidentes deficiencias del espacio que nos habían reservado.
Pocas veces he leído en un lugar tan poco propicio, pero también han sido pocas las ocasiones en las que me he sentido tan a gusto y arropado por los asistentes. Un abrazo a todos y de nuevo disculpas.
Fotografías donadas por la familia noesposible
viernes, junio 13, 2008
lunes, junio 09, 2008
Una relectura (y todo lo demás son distracciones)
El mito de Sísifo, librito que Camus publicó en 1942, se abre con una premisa brillante: la necesidad de plantear el discurso sobre el suicidio como tema central de la Filosofía.
Por desgracia, pronto, en muy pocas líneas, se tuerce este propósito del que tanto fruto podría haberse obtenido, y así, si bien es estrictamente exacto y lúcido plantear que el suicidio debe entenderse como punto de partida de toda filosofía, atribuir (como Camus hace acto seguido) al espíritu la decisión definitiva resulta, cuando menos, apresurado e irreflexivo. La pregunta, creo, no debería ser tanto la que discrimina entre ser y dejar voluntariamente de existir, sino, más bien, una del tipo ¿por qué la sociedad emplea tanto afán en disuadirnos del suicidio?
Camus, errando por ese camino (al que desemboca, mucho me temo, por el mero afán de epatar al lector medio), llega a la conclusión de que Kafka (sobre todo en El Castillo, y tras la experiencia de El Proceso) plantea en sus textos una humildad individual y terrena, necesariamente esperanzadora, de la existencia. Sin embargo, ni lejanamente es así: parafraseando a Cioran, los personajes de Kafka han tenido el inconveniente de nacer en relatos basados en las reglas sociales más profundas de nuestra cotidianeidad, con lo que el suicidio está prohibido de antemano, ni siquiera se insinúa. De todo el catálogo de opciones, la decisión absoluta sobre la propia vida se descarta.
Para un optimista que confíe a pies juntillas en la libertad esto supone mucho más que un mero atisbo de esperanza, pero la obra de Kafka no puede interpretarse de tal manera. Nadie tiene por qué proyectar su alegría de vivir en los demás, del mismo modo que se extralimita quien interpreta de forma tan interesada los relatos que le desasosiegan.
Si leemos lúcidamente El Castillo, sin reparos ni melindres, llegaremos a la certidumbre de que el mundo es un territorio aplastado por la desesperanza. Un lugar opaco en el que incluso el remedio del suicidio se valora en términos de rendición o vergüenza.
Camus, errando por ese camino (al que desemboca, mucho me temo, por el mero afán de epatar al lector medio), llega a la conclusión de que Kafka (sobre todo en El Castillo, y tras la experiencia de El Proceso) plantea en sus textos una humildad individual y terrena, necesariamente esperanzadora, de la existencia. Sin embargo, ni lejanamente es así: parafraseando a Cioran, los personajes de Kafka han tenido el inconveniente de nacer en relatos basados en las reglas sociales más profundas de nuestra cotidianeidad, con lo que el suicidio está prohibido de antemano, ni siquiera se insinúa. De todo el catálogo de opciones, la decisión absoluta sobre la propia vida se descarta.
Para un optimista que confíe a pies juntillas en la libertad esto supone mucho más que un mero atisbo de esperanza, pero la obra de Kafka no puede interpretarse de tal manera. Nadie tiene por qué proyectar su alegría de vivir en los demás, del mismo modo que se extralimita quien interpreta de forma tan interesada los relatos que le desasosiegan.
Si leemos lúcidamente El Castillo, sin reparos ni melindres, llegaremos a la certidumbre de que el mundo es un territorio aplastado por la desesperanza. Un lugar opaco en el que incluso el remedio del suicidio se valora en términos de rendición o vergüenza.
viernes, junio 06, 2008
jueves, junio 05, 2008
viernes, mayo 30, 2008
Artesanía del relato (IV)
A estas alturas todavía no sé si cuando escribo busco la verdad o, precisamente, su negativo.
miércoles, mayo 28, 2008
miércoles, mayo 21, 2008
viernes, mayo 16, 2008
Telémaco
Telémaco se levanta del lecho de Penélope. La observa con atención y mide cada rasgo de su cuerpo. Con el deseo saciado, se ciñe las sandalias y emprende el viaje.
Francisco José Martínez Morán
sábado, mayo 10, 2008
miércoles, mayo 07, 2008
Intertextualidad (Artesanía del relato III)
En una de mis pesadillas recurrentes me veo frente al escritorio haciendo una lista minuciosa, exhaustiva, casi contable, de las historias que he leído. En cada párrafo me fuerzo a describir sus tramas y personajes, y al pie de cada página anoto las frases más brillantes.
Las tapas del libro son de un blasonado cuero azul. Los tipos del lomo y la portada parecen de oro falso.
lunes, mayo 05, 2008
Artesanía del relato (II)
Cualquier sutil concesión al dogmatismo puede hundir incluso el texto más hermoso. Curiosamente, la tibieza resulta un lastre narrativo todavía menos excusable.
miércoles, abril 30, 2008
viernes, abril 25, 2008
Artesanía del relato (I)
La lógica me dice que la narración se basa en el conocimiento; la intuición, que para contar una historia hay que ignorarlo todo.
Ayer
Muchísimas gracias a todos por venir.
Lorena, Ángel, Susana, Christian, Marta, Rebeca, Tida, Isabel, Julio, Fernando, Ana María, Lucía, Santi, Loli, Raúl: sois estupendos.
jueves, abril 17, 2008
lunes, abril 14, 2008
Juego de analogías
Una vez más, y creo que son miles,
me detengo a observar
el arco que la punta de su pie
describe sobre el suelo cuando baila.
Me recuerda al momento del orgasmo:
sus dedos y su empeine no parecen
volcados en el aire, sino abiertos
al peso inmaterial de una tarima.
El cuerpo amado es siempre tan concreto
y tan volátil como los espacios
de luz que delimita al desnudarse.
me detengo a observar
el arco que la punta de su pie
describe sobre el suelo cuando baila.
Me recuerda al momento del orgasmo:
sus dedos y su empeine no parecen
volcados en el aire, sino abiertos
al peso inmaterial de una tarima.
El cuerpo amado es siempre tan concreto
y tan volátil como los espacios
de luz que delimita al desnudarse.
Francisco José Martínez Morán
miércoles, abril 09, 2008
Ha llegado el momento de tapiar
Ha llegado el momento de tapiar
las últimas ventanas de la casa,
esas que dominaban el enigma
del laberinto y las praderas lentas
en las que ahora crecen, sin concierto,
la maleza, el rastrojo encanecido
y la luz de Poniente.
Ayer cegué el balcón
por el que te asomabas al estanque,
no mucho más vestida que en un sueño.
Siempre me ha derrotado
saber que formo parte de las ruinas.
Francisco José Martínez Morán
viernes, abril 04, 2008
Sobre Licinio Craso
Yo no creo que a Craso lo matara
un trago de oro líquido. Es más lógico
suponer que algún parto consiguió
derribarlo a espadazos del caballo,
que nadie ornó las cuencas de sus ojos
con el metal sobrante, y que el trofeo
de Orodes se exhibió con la crudeza
que exigía el honor ganado en Carras.
Y sin embargo, el mito es tan hermoso
como inhumano y cruel: la lenta lengua
abriéndose camino por su boca,
el sabor aterrado en las papilas.
La belleza culpable de lo infame.
Francisco José Martínez Morán
lunes, marzo 31, 2008
Exposición
Francisco José Martínez Morán
Nada en particular, fotografía

Café de Libreros (c/Libreros, nº 18, Alcalá de Henares)
Abril-mayo 2008
Nada en particular, fotografía

Café de Libreros (c/Libreros, nº 18, Alcalá de Henares)
Abril-mayo 2008
jueves, marzo 27, 2008
J. Conrad
'We dream as we live - alone'
Conrad, Heart of Darkness
De acuerdo: a lo largo del día nos besamos, estrechamos manos amigas, reímos y lloramos acompañados.
Pero al borde de la cama, cuando llega la noche, no cabe duda de que estamos solos, por mucho que nos aguarde el calor de su cuerpo entre las sábanas. Por mucho que finjamos que, enlazados a esos labios, seremos algo más que pasajeros.
Pero al borde de la cama, cuando llega la noche, no cabe duda de que estamos solos, por mucho que nos aguarde el calor de su cuerpo entre las sábanas. Por mucho que finjamos que, enlazados a esos labios, seremos algo más que pasajeros.
Francisco José Martínez Morán
viernes, marzo 21, 2008
Converso con Cirlot a medianoche
Amor, es justo amar lo desgarrado,
lo fiel; la inconsolable y persistente
reunión de miembros rojos y desnudos.
(Juan Eduardo Cirlot)
lo fiel; la inconsolable y persistente
reunión de miembros rojos y desnudos.
(Juan Eduardo Cirlot)
Amor, es justo amar lo desgarrado,
la ruina que despoja de esperanza
la escombrera, la voz hecha jirones
sobre el limo impreciso del recuerdo.
Amor, es necesario consagrarse
a los fríos vestigios del desierto:
tarde o temprano, todo se desliza
y sólo queda un rastro de penumbra
aquí donde la luz fue el universo.
la ruina que despoja de esperanza
la escombrera, la voz hecha jirones
sobre el limo impreciso del recuerdo.
Amor, es necesario consagrarse
a los fríos vestigios del desierto:
tarde o temprano, todo se desliza
y sólo queda un rastro de penumbra
aquí donde la luz fue el universo.
Francisco José Martínez Morán
viernes, marzo 14, 2008
domingo, marzo 09, 2008
sábado, marzo 08, 2008
viernes, marzo 07, 2008
Yo también veo a Rothko

El otro día topé con un blog, escueto y desprovisto de cualquier adorno, que contenía unas fotografías estupendas (http://ambrotipos.blogspot.com/). En una de las entradas, ilustrada con una imagen mucho mejor que la mía, la autora afirmaba encontrarse con rothkos por los suelos de Madrid. Ayer, mientras Otto me paseaba, yo también tuve uno de esos encuentros.
Aquí están las dos versiones de mi diálogo/homenaje.

viernes, febrero 29, 2008
sábado, febrero 16, 2008
lunes, febrero 11, 2008
miércoles, febrero 06, 2008
sábado, febrero 02, 2008
miércoles, enero 30, 2008
sábado, enero 26, 2008
jueves, enero 24, 2008
domingo, enero 20, 2008
jueves, enero 17, 2008
miércoles, diciembre 12, 2007
Pausa
En estos días, queridos amigos, Lucía, la abuela -casi madre- de mi prometida, se debate entre la vida y la muerte. Por ello, me tomo una breve pausa en la esfera de las bitácoras. Sabed todos que, en cuanto pueda, volveré a visitaros. Pero no ahora que debo afrontar la imposible tarea de mitigar el desconsuelo.
Un abrazo,
Francisco
POSDATA: Todos aquellos que tuvierais previsto asistir al recital del próximo día 19, aguardad a mejor ocasión pues, obviamente, también lo he suspendido.
sábado, diciembre 08, 2007
miércoles, diciembre 05, 2007
lunes, diciembre 03, 2007
jueves, noviembre 29, 2007
Austral

El Sur
Más allá del jardín indiferente
dicen que se abre el Sur, ese gran Sur
que envuelve de hermosura las promesas.
El Sur que es mediodía reflejado
en los cristales, brillo que jamás
desfallece, fulgor hecho constancia,
aroma innumerable de los días.
Francisco José Martínez Morán

Para Christian Law, por su amistad sin dobleces.
martes, noviembre 27, 2007
Balada de las cuerdas

En diálogo con la fotografía "Corazón ven-tana", de Luna Miguel (http://www.lunamiguel.blogspot.com/)
sábado, noviembre 24, 2007
jueves, noviembre 22, 2007
miércoles, noviembre 21, 2007
lunes, noviembre 19, 2007
sábado, noviembre 17, 2007
martes, noviembre 13, 2007
sábado, noviembre 10, 2007
viernes, noviembre 09, 2007

Los espejos de suelo
Hasta ahora nunca había vivido en una casa cuyos suelos pudieran reflejar mi imagen. En esta habitación me encuentro, cada dos por tres, con la pupila clavada en la intersección de cuatro baldosines.
Los espejos de pared y armario son neutros, humanamente objetivos. Los de techo, halagadores y exuberantes, irreales.
Todavía no conozco el carácter de las plaquetas. Sólo sé, por el momento, que ocultan el forjado.
Hasta ahora nunca había vivido en una casa cuyos suelos pudieran reflejar mi imagen. En esta habitación me encuentro, cada dos por tres, con la pupila clavada en la intersección de cuatro baldosines.
Los espejos de pared y armario son neutros, humanamente objetivos. Los de techo, halagadores y exuberantes, irreales.
Todavía no conozco el carácter de las plaquetas. Sólo sé, por el momento, que ocultan el forjado.
Francisco José Martínez Morán
jueves, noviembre 08, 2007
miércoles, octubre 31, 2007
Merecerá la pena
Fernando Sánchez Calvo presenta, por fin, sus Muertes de andar por casa.

Será el próximo siete de noviembre (miércoles) a las 19:30, en la librería La Central, del Reina Sofía (Ronda de Atocha, 2, Madrid).
Merecerá la pena, estoy seguro.
jueves, octubre 25, 2007
Rubicón # 2
Cruzar el Rubicón no significa sólo entrar en la Historia.
Cruzar el Rubicón también conlleva enlodarse la piel bajo las armas; perder mucha de la impedimenta en la corriente; contemplar un destello de pavor en la pupila de jinetes y caballos; formar parte indivisa de la unánime impotencia de los hombres.
Cruzar el Rubicón también conlleva enlodarse la piel bajo las armas; perder mucha de la impedimenta en la corriente; contemplar un destello de pavor en la pupila de jinetes y caballos; formar parte indivisa de la unánime impotencia de los hombres.
Francisco J. Martínez Morán







































